Es sólo un programa de TV que puede darte exposición, segundos de fama, exagerado reconocimiento repentino y esa sensación de que alguien por fin descubrió ese diamante en bruto que hay en vos. Pero todo eso se desvanece cuando se apaga el televisor y pasan las horas y los días; no existe un ángel que vaya a descubrirte y lanzarte al estrellato de un día para otro.
Y es lo mejor que te puede pasar, porque eso significa que tu carrera sigue dependiendo de vos. Trabajá, aprendé, insistí, y vas a ver cómo se abren puertas y surgen oportunidades todos los días.
Los medios de difusión sirven para darte un empujón, pero tenés que estar listo, tener los pies sobre la tierra, y la lucidez para aprovechar esos poderosos segundos de exposición.